La codorniz común o euroasiática es la especie galliforme de menor tamaño que cría en la Península Ibérica. Su cuerpo rechoncho es capaz de volar largas distancias, incluso salvando mares, gracias a unas largas y fuertes alas. Una vez en tierra, continúa su periplo migratorio con vuelos más cortos en busca de los pastos ideales que le permitan criar y sacar adelante a sus pollos.
La capacidad de camuflaje de la codorniz
Como ave galliforme perteneciente a la familia Phaisanidae, siempre encontraremos a la codorniz en el suelo. Sus colores parecen especialmente diseñados para pasar desapercibidos en entornos naturales con predominancia de vegetación y siembra. Con unos tonos pardos y grisáceos oscuros en la parte superior de su cuerpo, los veteados que se reparten por su plumaje mezclan los colores ocres, claros y negros, fundiendo su silueta de una manera casi imperceptible con el entorno que la rodea, como podemos comprobar a continuación.
El agricultor detiene su máquina de trabajo, abre la puerta y se aproxima al lugar donde ha descubierto a la codorniz. “Mejores vientos que un pointer. Será porque tengo unas narices bien hermosas…”, escribe el profesional del campo para prepararnos para ver la grabación que ha compartido.





