Cuando se produce una mortandad elevada de animales por un hecho determinado, debe descubrirse la causa que lo ha desencadenado, se trate de ejemplares de una especie protegida o no. Es lo que ha sucedido en una zona determinada de la presa de Arenoso, en el término municipal de Montanejos.
Allí, una zona declarada de Especial Conservación (ZEC), un Agente Medioambiental descubrió los cuerpos sin vida de varias truchas comunes en una zona de agua estancada. Antes sobre ella caía un chorro de agua que mantenía el cauce del río Millars y oxigenaba esa caída.

Poza que antes era cauce de agua donde se han encontrado las truchas muertas. Foto: Agents Mediambientals.
El análisis inicial de los Agentes apunta a que al anularse el chorro de agua hace un par de semanas ha privado del cauce a varios centenares de metros rio abajo y ha provocado además que el agua se haya recalentado. Los peces que quedaron atrapados por la falta de cauce habrían muerto por falta de oxígeno.





