En España las cigüeñas comunes se han convertido en una de las mayores amenazas de las especies de caza menor en época de cría. Decenas de pájaros siguen los pasos de las máquinas recolectaras para capturar los animales que intentan escapar de las cuchillas. El último censo de la especie en España es de hace 21 años. En esa fecha se cifrada su población entre 36.217 y 37.556 cigüeñas durante el invierno, nada que ver con su número actual.
La cigüeña común, un depredador letal
Las imágenes grabadas por un agricultor en Ucrania muestran cómo estas aves dan caza prácticamente a cualquier ejemplar de pequeño y mediano porte que se cruce en su camino. En el país de Europa oriental habitan cinco especies de serpientes. Tres de ellas venenosas, como son la víbora común, esteparia y de Nikolsky, y dos no venenosas, las culebras de Caspio y de agua común.
Un experto en ofidios asegura que el ejemplar capturado por la cigüeña tiene las características de una culebra de Caspio. Una especie de serpiente grande y no venenosa que se encuentra en los Balcanes y partes de Europa del Este. Puede alcanzar un tamaño de hasta 250 centímetros y un peso de 650 gramos. La presa de la cigüeña mide más más un metro de longitud, a pesar de ello, la mata sin dificultad alguna. Al sentirse presionada por la cercanía del vehículo, escapa con la serpiente en el pico para engullirla en otro lugar.





