Álvaro Gil está actualmente preparándose para superar las pruebas de capacitación para la obtención de la licencia de caza y el permiso de armas. A primeros de abril cumplió la edad legal que le permite ser cazador de pleno derecho.

Álvaro llenando un bebedero y desinfectando una madriguera.
El cazador recoge el relevo de su padre y su abuelo
Álvaro es un cazador de cuna, hijo, sobrino y nieto de podenqueros. Su padre, Diego Gil Ponce, es el delegado andaluz de Podenco Andaluz, Maneto y Orito Español de la Federación Andaluza de Caza. La familia Gil ha inculcado a las nuevas generaciones el respeto a los valores de la actividad cinegética y la conservación del medio ambiente.





