La profesión de guarda rural se ha convertido en una labor de alto riesgo. Los furtivos se emplean con extrema violencia cuando son identificados por los guardas. En el año 2022, tres furtivos propinaron una brutal paliza a un guarda rural en Huelva. Tres encapuchados armados con bates de béisbol agredieron a Juan Báñez cuando trató de identificarlos.
Hace escasas fechas, siete individuos golpearon en repetidas ocasiones a un guarda en Toledo para intentar quitarle el teléfono móvil con el que los había grabado corriendo una liebre.
Los presuntos furtivos son detenidos por la Guardia Civil
El sábado, una patrulla de guardas rurales trató de identificar a dos individuos cuando se disponían a llevarse la carne de tres reses de caza mayor en una finca de Jerez de la Frontera. Al ser sorprendidos, según los guardas, fueron amenazados con un hacha por los presuntos furtivos. En su intento de huida, al parecer, embistieron el vehículo de los profesionales. Fue la Guardia Civil la que finalmente los siguió e identificó.





