El enfrentamiento entre tres lobos ibéricos adultos y el navajero ha sido grabado por Íñigo Miguel, guía de montaña que ofrece la posibilidad de hacer rutas y el avistamiento de fauna silvestre en el Valle de Valdeón, en la provincia de León. El naturalista y fotógrafo creó hace dos años la empresa Valdeón Wild.
Un osado jabalí que no teme a los lobos
El fotógrafo y naturalista asegura que este cochino de más 100 kilos visitaba a diario las cercanías de la madriguera en agosto. Los depredadores, al considerar al navajero una potencial amenaza para los lobeznos, no dudan en tratar de expulsarlo de la zona. En ningún momento intentan cazarlo, sus poderosos defensas mantienen a raya a los tres cánidos.
Este documento único ha sido grabado en el Valle de Valdeón, situado en el Parque Nacional de los Picos de Europa. Espacio natural protegido de 67.127 hectáreas, situado en la cordillera Cantábrica. Un estudio realizado por el Parque concluye que más de 50 lobos habitan en el territorio. Los informes de seguimiento de la especie en 2022 y 2023 apuntan a la existencia de 8 manadas.
La cría del lobo ibérico
Esta es una de las manadas que tiene su espacio de caza en Los Picos de Europa. Este verano habían sacado adelante 6 cachorros. Dentro del grupo familiar solamente se reproduce una vez al año la pareja alfa de la manada. Los partos suelen ser de cuatro a seis lobeznos. Nacen ciegos y sordos y hasta los diez o doce días no abren los ojos. En los primeros estadios de su vida se alimentan únicamente de la leche de su madre.
Semanas después de su nacimiento, incluyen en la dieta la carne de las presas triturada y medio digerida por sus padres. De los restos de esta «papilla de lobo» es de la que se alimentaba este atrevido jabalí. Alrededor de los dos años son considerados ya lobos adultos.





