Este animal no estaba perdido. Estaba siguiendo rastros en una jornada de caza y geolocalizado en todo momento gracias al costoso (unos 800 euros) collar Garmin que lleva en el cuello. Su propietario estaría en camino a recogerlo al notar que se encontraba junto a una carretera rural. Lo más probable es que haya seguido el rastro de un animal y esté descansando después de un gran esfuerzo. Además, la batería de este tipo de collares dura muchas horas, hasta 70 en modo rescate. Por lo que nada impediría a su propietario acudir al lugar exacto en el que se encontraba antes de que lo recogieran.
Polémica
Animalistas difunden cómo se llevan un perro en acción de caza y con collar GPS
Lo presentan como ‘la buena obra del día’. Recogen un perro en un terreno natural, donde el perro estaría cazando y dotado de collar de localización por GPS.





