Un avión diseñado para la extinción de incendios cuenta con la capacidad de recoger más de 5.600 litros de agua en cada viaje para arrojarlos estratégicamente sobre el fuego que afecta a entornos naturales o que amenaza a lugares urbanizados. Son capaces de recargar planeando sobre una superficie inundada como el mar, pantanos o cauces lo suficientemente anchos para maniobrar con seguridad, como es el caso de este vídeo:
¿Ha arruinado la pesca?
Unas imágenes que han desatado comentarios de todo tipo en redes sociales. Desde los que aseguran que esos pescadores ya pueden recoger los aparejos y volver a casa, ya que el escándalo formado por el hidroavión en la superficie del agua habrá espantado a todos los peces que haya cerca de allí, hasta los que aconsejan que, en situaciones similares, hay que esperar un rato para que, tras calmarse todo, comprobar cómo posiblemente los peces acudirán a la zona más revuelta a buscar alimento: “Al contrario. Al revolver las aguas, los peces acudirán. Hice las mejores pescas después de las tormentas”, apunta un aficionado a los que aseguran que nadie pescará nada allí después del paso del avión.





