Ha sucedido en Países Bajos, en la provincia de Güeldres, concretamente en Oene. En una de sus carreteras rurales se produce una polémica persecución de un minuto y medio en la que un conductor se acerca a un ejemplar de lobo que corre delante de su vehículo. El animal se había acercado a las casas que abundan en la zona desde una vía asfaltada. La carrera continúa por un camino de tierra hasta llegar de nuevo a una carretera que discurre junto a varias viviendas.
Al llegar a un cruce de carreteras, el animal toma ventaja mientras el conductor lo atraviesa con precaución y cerciorándose de que no circulan otros vehículos por allí, pero enseguida vuelve a posicionarse justo detrás del lobo. Finalmente, el depredador gira repentinamente a la derecha, burlando a su perseguidor y continuando su carrera entre varias viviendas.






