Si hay una temática de vídeos que llevan acaparando visualizaciones desde hace décadas, esa es la acción de las prensas hidráulicas sobre cualquier tipo de materiales y objetos. Prácticamente desde la generalización de las plataformas de vídeos en Internet, estas grabaciones llevan maravillando a una audiencia cada vez mayor que quiere averiguar qué sucede cuando esos objetos y sustancias se someten al irrefrenable empuje del metal del llamado martillo contra la mesa.
Las balas sucumben fácilmente
Lo que más nos interesa de estos vídeos en los que se pone a prueba la resistencia de varios objetos es la parte en la que los autores colocan varias balas del calibre .308 Win. Múltiples tomas de distintas cámaras, alguna de ellas en formato súper lento, nos permiten comprobar lo que sucede cuando se ejerce una presión de 300 toneladas sobre una o varias balas. Las puntas de la munición ceden enseguida y comienzan a bajar al ritmo que ejerce la prensa. Las camisas parecen papel ante el avance de semejante fuerza. Finalmente, las balas quedan deformadas, pero el trabajo aún no ha concluido.
Los propios autores no se ven satisfechos y someten a la munición que se ha caído a un segundo prensado. Antes de esto, explican que realizan estas pruebas de “manera segura dentro de un búnker de hormigón especialmente construido con ventanas a prueba de balas”.
Las balas acaban detonando
Con las balas deformadas y colocadas de manera que no vuelvan a caer o escurrirse, lo que sucede a continuación es lo que todos los amantes de la munición esperábamos: la detonación de todas ellas. La pólvora y los pistones no resisten la presión y vemos y escuchamos cómo se activan sendos estallidos.





