El perrero de Noalejo, localidad situada en la parte suroccidental de la comarca de Sierra Mágina, en la provincia de Jaén, hace 25 años cruzó podencos del terreno con los mastines españoles de un ganadero. De este cruce salieron perros con el pelo blanco y manchas negras. Con el paso de los años, ha ido seleccionando este tipo de perros hasta lograr una línea de canes propia a la que denomina ‘Urracos’.

Francisco Abril Álvarez, perrero de la rehala durante 16 años.
De vocación rehalero
Juan Daniel no tenía los mismos gustos que los niños de su edad, prefería salir al campo con los podencos de su padre antes que jugar al fútbol con sus amigos. Se inició en la caza cazando conejos con los podencos del terreno que criaba su padre. A los 20 años, con la proliferación de las especies de caza mayor, y coincidiendo con el declive poblacional del conejo en su zona de caza, cambió la caza menor por la mayor.

25 años criando «Urracos»
Creó su propia rehala de perros a partir del cruce de los perros de su padre y los mastines españoles de un compañero ganadero. Esta mezcla dio lugar a una clase de perros con la resistencia y el olfato del podenco y con la fuerza y la valentía del mastín. Según el rehalero, son perros incansables, inmejorables para la caza del jabalí.





