Una escena que puede resultar graciosa para los que no conocen las enfermedades que pueden transmitir los jabalíes a los animales domésticos. Sobre todo, teniendo en cuenta la expansión que está experimentando la especie en multitud de países del planeta. Y a este animal no le detienen las medidas de manejo o gestión que se practican. Los vallados no les detienen y el control cinegético, cada vez más intenso, no resulta suficiente, con las normativas actuales, para mantener al jabalí en números poblacionales equilibrados para el medio ambiente y el resto de especies animales silvestres.
Enfermedades que debería preocupar a este criador de vacas
Y, como los veterinarios e investigadores repiten una y otra vez, a mayor número de ejemplares, más posibilidades de que estos suidos se conviertan en reservorios relevantes de patógenos que también afectan a animales domésticos e incluso a las personas. Entre los patógenos más importantes que deben mantenerse bajo estricta vigilancia, encontramos la temidísima entre los ganaderos peste porcina africana, cada vez más presente en los países de la Unión Europea y más cercana a nuestras fronteras. Sin olvidar determinados patógenos respiratorios como Mycoplasma hyopneumoniae, Haemophilus parasuis, Actinobacillus pleuropneumoniae, Pasteurella multocida, circovirus porcino tipo 2 (PCV2), virus del síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRSV) o el influenzavirus porcino (SIV) (David Risco Pérez, Patógenos infecciosos del jabalí: un aspecto clave para la gestión cinegética actual y para la lucha frente a enfermedades desde una perspectiva “One Health”)
Otros patógenos son la Brucella suis, que circula entre de las poblaciones de jabalíes con una prevalencia fuertemente relacionada con la densidad de jabalíes y que se puede transmitir desde el jabalí al cerdo doméstico, principalmente en zonas donde el cerdo es criado en condiciones extensivas; o la tuberculosis, una enfermedad que preocupa mucho a los profesionales ganaderos y a las administraciones, que recomiendan la aplicación de medidas sanitarias encaminadas a combatir estos patógenos concomitantes, como la desparasitación y la vacunación frente a PCV2 o ADV, incidiendo en luchar contra el contacto con animales domésticos, especialmente el bovino. Algo que debería preocupar sobremanera al propietario de las vacas criadas en Oklahoma que vemos en las siguientes imágenes.





