El sábado, a mediodía, poco después de que se iniciase una montería en la que participaban 20 vecinos de Mieres de Aragón, se daba aviso de que uno de los postores, un cazador de 51 años, había recibido el impacto de una bala en la parte posterior del muslo.
Un posible rebote de la bala en las rocas
Las primeras investigaciones apuntan a que la bala podría haber rebotado en una roca, ya que esa zona de la batida se desarrollaba en una zona de roquedos.
Afortunadamente, la vida del cazador no ha corrido peligro y fue intervenido con éxito de la herida producida en la pierna en el hospital Ernest Lluch de la cabecera de la demarcación.





