Un perro de tipo retriever ladra ante la proximidad de un animal inusual para él. Se trata de un gigantesco jabalí. Si tenemos en cuenta que un golden retriever adulto puede alcanzar los 32 kilos, solo hay que comparar el fotograma en el que el jabalí pasa junto al can para estimar que el peso del cochino es descomunal.
La potencia del jabalí
Solo con un leve gesto de su jeta, el jabalí consigue echar abajo la verja de entrada a la propiedad, asustando sobremanera al perro, que no esperaba semejante poder por parte del intruso. Estamos en un municipio de la República Checa llamado Olivétín, ubicado en la región de Broumovsk. Allí los jabalíes disfrutan de una saludable población, lo que origina que algunos ejemplares se internen en zonas urbanas en busca de alimento.
El problema es que se trata de animales muy peligrosos, que atacan a los que encuentran en sus incursiones, ya sean mascotas, como acabamos de ver, o incluso a las personas que pasean por las calles de sus pueblos, aldeas o ciudades.





