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lunes, abril 20, 2026

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Internacional

Agricultores franceses dejan cabezas de jabalí en la puerta de la federación de cazadores

La protesta de los productores agrícolas ha señalado a la Administración y a los cazadores de los males que afectan a sus siembras.

La agricultura en el país vecino está viviendo momentos convulsos con movilizaciones y protestas ante las restricciones normativas que afectan directamente a los profesionales agrarios. Esto redunda en pérdidas cada vez mayores. Y los jabalíes tienen buena parte de culpa en este asunto.

Protestas radicales

Las manifestaciones cívicas han dejado paso a acciones más radicales como el reparto de abono, purines, paja podrida o neumáticos en distintos puntos estratégicos relacionados con las administraciones locales como ayuntamientos o delegaciones del Gobierno, sobre todo de Medio Ambiente.

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Agricultores dejando estiércol, neumáticos y paja podrida en el ayuntamiento de Dordogne. Foto Marc Bertrand.

También contra los cazadores

Pero las protestas no se han quedado ahí. Entre los colectivos que encuentran culpables de la situación de la agricultura en Francia han apuntado directamente a los cazadores. El motivo, que los culpabilizan de la gestión de los jabalíes, encontrándola insuficiente y achacándoles la proliferación que experimenta la especie y los consecuentes daños que ocasionan en las siembras.

La protesta estaba organizada por el sindicato de Coordinación Rural. Veinte tractores y una cincuentena de agricultores desfilaron por las calles de Allées Tourny, en Périgueux. El primer punto al que acudieron fue la Dirección Departamental de Territorios. Allí esparcieron purines y colgaron pieles de jabalí en las puertas, dejando clara cuál es una de las razones de su enfado. Con altavoces, denunciaron las normas restrictivas impuestas sobre ellos y la falta de respuesta ante la cada vez mayor sobrepoblación de la especie en los campos que trabajan.

El siguiente alto en el camino de la protesta fueron varios supermercados, donde arrojaron ocho contenedores neumáticos que bloquearon los muelles de carga, en una acción simbólica que pretendía ilustrar lo que sucedería si los agricultores dejaran de producir y no llegasen sus productos a los mercados.

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Los agricultores esparcieron purines de cerdo en la puerta de la Federación de Cazadores de Dordoña en Marsac. Foto Marc Bertrand.

La última parada la realizaron en la Federación de Cazadores de Dordoña en Marsac, donde también esparcieron estiércol y colgaron cabezas y pieles de jabalí en las puertas, en protesta por la presunta falta de acción ante la proliferación de jabalíes.

Fotos: France Bleu

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