Mientras que en el norte de África y Oriente continúan las masacres de aves migratorias, en España se apuesta por la caza sostenible de las especies. Cazadores de diferentes puntos de la geografía española llevan 5 años colaborando en el Proyecto Zorzales. Los conteos y los datos aportados por los zorzaleros sirven para la realización de estudios científicos sobre el zorzal.
Según la Fundación Artemisan, «el proyecto tiene por objeto promover el seguimiento y aprovechamiento sostenible de las distintas especies de zorzales, mediante iniciativas para mejorar el conocimiento sobre su distribución, abundancia y migración».







