Un perro comienza a correr a toda velocidad. El motivo lo vemos enseguida: hay un corzo muy cerca y ha activado su instinto de persecución y caza. Enseguida otro can se suma a la persecución y, un segundo después vemos otro corzo corriendo tras ellos. Todo sucede sobre un terreno cultivado, lo que ha llevado a muchos a recriminar que esos canes, de tipo bull o de presa, estuvieran libres de las respectivas correas. Porque, a pesar de que la dueña los llama a gritos, estos no hacen caso, porque sus sentidos están centrados en la presa que huye delante de ellos. Es posible que ni la escuchen.
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Dos perros sueltos sin correa persiguen a dos corzos: la irresponsabilidad de los propietarios en un vídeo viral
Una escena que ha levantado una avivada polémica debido, sobre todo, a la ilegalidad de lo que vemos, ya que, en el país vecino, donde sucede esto, está prohibido dejar sueltos a los perros en terrenos cultivados, baldíos o prados.





