Este enorme jabalí puso en serios apuros al traillero Iván López y a sus valientes perros de rastro. Necesitaron ambos emplearse a fondo para obligar al cochino a abandonar un extenso zarzal.

Los cazadores junto al gran jabalí.
Trío de jabalíes ‘vakamulos’
Iván Gay, cazador de Lugo de 44 años, ha tenido la fortuna de cazar tres ejemplares de entre 130 y 140 kilos en los últimos años. Todos ellos en fincas abiertas de Galicia. El domingo, el cazador participó en una cacería organizada por la cuadrilla a la que pertenece hace 15 años en el tecor Cova da Serpe, en Friol, parroquia lucense. Iván López fue el encargado de aplazar la piara de jabalíes junto a un gran sabueso azul de Gascuña. Antes de liberar a sus perros de rastro avisó a los cazadores que rodeaban la zona en la que se encontraban los cochinos que entre ellos había un macho de grandes dimensiones, a tenor de sus huellas.

El trofeo del cochino, con poderosos colmillos y gruesas amoladeras. A la derecha, el peso del vakamulo en la báscula.
Perros de rastro frente a un ‘vakamulo’ gallego
Nada más soltar a tres perros de la trailla, tres de los cochinos que había en el interior de la zarza abandonaron su ocultación. Dos de ellos fueron abatidos por los cazadores que rodeaban el matorral. En el interior de los espinos permanecía un macho. Plantó cara a los perros y al traillero. Se negaba a salir al claro. Finalmente, la bravura de los canes le obligó a huir.
Lo abatió en su intento de escape Iván Gay de un disparo de escopeta a 45 metros de distancia. La bala que salió del cañón de la Benelli Premium Súper Ligera cortó la huida del cochino entre las zarzas. Los colmillos del jabalí sobresalen 8 centímetros de la mandíbula inferior y tienen 3 grosor. Las amoladeras son extremadamente gruesas.







