A pesar de que se trata de uno de los mamíferos más veloces en carrera de cuantos habitan en todo el mundo, esos más de 70 kilómetros por hora que puede alcanzar no siempre le sirven a la liebre para escapar de sus depredadores naturales, los lobos, zorros, mustélidos, gatos monteses y, cada vez más los domésticos, también jabalíes, todo tipo de rapaces, tanto diurnas como nocturnas. En ocasiones, tampoco es capaz de dejar atrás a los lebreles más rápidos y ambiciosos o a los perros de rastro más insistentes.
Vídeos de fauna
Una liebre se lanza al agua y demuestra sus dotes como veloz nadadora
Cuando una liebre es perseguida por sus múltiples depredadores terrestres o por perros de rastro o de persecución, utilizará distintas estrategias para despistarlos y dejarlos atrás. Entre ellas, saltar al agua y nadar ágilmente.





