El pasado martes día 5 de noviembre, un agricultor fue juzgado por unos hechos acaecidos en mayo, cuando pilló in fraganti a unos delincuentes que entraron en su propiedad en Saint-Gervais-sur-Mare, Francia, para intentar robar su combustible. Era el enésimo robo que sufría el profesional del campo, por lo que decidió intentar evitarlo. Subió a su coche y comenzó a perseguir a los intrusos, lo que terminó desembocando en un accidente de tráfico.
Durante la persecución, una curva a gran velocidad y un choque entre los coches acabó con el vehículo de los supuestos ladrones caído en una zanja. Los accidentados interpusieron denuncia contra el profesional del rural y seis meses después el tribunal de Bèziers ha condenado al agricultor a pagar una multa de mil euros encontrándole culpable de actos de violencia con arma.
Compañeros agricultores apoyan al condenado
A la salida del juicio y conociendo el fallo del tribunal, decenas de agricultores se concentraron en la ciudad francesa. Los gritos se comprendían perfectamente, aludiendo a que el agricultor no es el culpable, sino la víctima. Sobre todo, teniendo en cuenta que había sido robado en varias ocasiones anteriormente.

El agricultor, arropado por compañeros de profesión, a la salida del juzgado.
“He sido víctima de numerosos robos. No he dejado de presentar denuncias desde la creación de mi negocio. Robo de combustible y equipos. Llevé pruebas suficientes a la policía porque instalé cámaras en mi propiedad”. Estas son las palabras del agricultor que deberá pagar la multa al ser denunciado por los ladrones a los que pilló en su propiedad.





