La secuencia comienza con el cánido salvaje llevando entre sus fauces a la cría de ciervo. No se mueve y probablemente ha acabado con su vida antes de emprender huida hacia un lugar más seguro. Pero se detiene al escuchar la carrera de la cierva pisándole los talones. Tras dejar el cuerpo del joven cérvido en el suelo, y mirar hacia atrás para analizar la situación, vuelve a cargar con él para intentar apurar el paso.
Pero la cierva está muy cerca, por lo que decide defender su cena enfrentándose a la hembra. Y todo, frente a la cámara de fototrampeo, permitiendo grabar, como explica la cuenta especializada en este tipo de dispositivos, “Potencialmente, el vídeo de cámara de fototrampeo con más acción del año”.
La autoría de las imágenes está atribuida a Wes Stream





