Tres compañeros de caza residentes en Florencia salieron el último día de octubre con rumbo a las montañas de Firenzuola, un paraje muy conocido por los apasionados a la caza de migratorias cuando llegan al país transalpino después de volar durante días y superar miles de kilómetros huyendo de los fríos norteños.

Una caída de casi 200 metros
Un entorno montañoso y lejano. Los cazadores llegaron a la parte más elevada tras más de hora y media de viaje desde la ciudad donde residen. Y aquellos cortados de roca y vegetación se convirtieron en una trampa mortal para uno de ellos. Se llamaba Alessandro Vignali. Resbaló y sufrió una caída de casi 200 metros en la que se golpeó violentamente la cabeza contra las rocas en varias ocasiones.
Tras avisar a Emergencias, lo sanitarios y especialistas en rescate de montaña no lo tuvieron fácil para llegar hasta el cuerpo sin vida del cazador. Había sufrido un paro cardiaco y ni siquiera los sanitarios que llegaron en un helicóptero medicalizado pudieron hacer nada.
Descanse en paz.





