Ovejas con cuellos lacerados, repletas de sangre, con las entrañas devoradas… Así dejaron los lobos a las ovejas de un ganadero de una localidad francesa llamada Château-Chinon el pasado viernes. La noche anterior se produjo el ataque y el propietario no quiso dejar pasar ni un solo día para protestar por la situación que sufren estos profesionales del rural.

Seis ovejas muertas y ocho heridas
Algo resumido en 22 ataques desde que comenzó el año 2025. Este último, con tres ovejas muertas, otras tres que tuvieron que ser eutanasiadas y ocho más que han resultado heridas. La protesta la escenificaron las ovejas muertas, que fueron colgadas por sus patas a las puertas de la subprefectura de la localidad. Ni las cercas electrificadas ni encerrar a las ovejas en corrales que pudieran parecer seguros detiene a los lobos, como comentaron los hastiados agricultores a los medios locales.








