Antonio, responsable de la Granja Cinegética El Carbonero, ubicada en la Alpujarra granadina, defiende la importancia para el equilibrio ecológico de cada una de las especies que habitan en la Península Ibérica. El cazador habla que hace años había una importante población de lagartos ocelados y perdicesrojas en la mayoría de los acotados. Ahora escasean los primeros y los segundos. Por tanto, no cree que esta especie perjudique sobremanera a las poblaciones de patirrojas.
El lagarto ocelado
La reacción del animal ante la presencia del andaluz es permanecer inmóvil en la tierra para intentar pasar inadvertido. El cazador se limita a grabarlo con su dispositivo móvil. Ante la cercanía del hombre, el reptil abre la boca para intimidar al granadino. Tras mostrar a la especie protegida, continúa su ronda de vigilancia por el coto.





