Primero aparece un gran roedor que se abalanza sobre el jugoso objetivo. Los huevos forman parte de innumerables animales, desde carnívoros a omnívoros. Y estas ratas no son una excepción. A pesar de que alimentación se compone por vegetales como la hierba, granos, semillas y ramas de algunas plantas, estos omnívoros oportunistas no desdeñan frutas, gusanos, pequeños mamíferos e insectos, así como los huevos de las aves a los que tienen acceso.
Y un huevo descuidado se convierte en un reto irrechazable para estos animales, acostumbrados a permanecer ocultos la mayor parte del día y que aumentan su actividad cuando la luz decrece y cae la noche.





