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miércoles, abril 22, 2026

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La extraña muestra de un setter inglés: tumbado casi patas arriba

Una jornada de adiestramiento de un setter inglés deja una imagen espectacular de la parada de un ejemplar de perro de perro de muestra que se ha visto sorprendido por la presencia de ave. El resultado es esta postura corporal tan poco común.

Una de las características que define a la muestrarepentina de los perros de caza es la detención brusca de sus movimientos. La carrera al galope de estos perros británicos se convierte en un inmovilismo total en el que la tensión muscular pasa a dominar todo su cuerpo. Esto supone un caso totalmente distinto a la muestra estandarizada en la raza, de la cual hablaremos más abajo. En el caso que nos ocupa, como veremos en la grabación del adiestrador.

 

La muestra repentina

Así describe el estándar de trabajo del setter inglés lo que acabamos de ver:

-“Si estando al galope entra improvisadamente en el efluvio directo, por poca que sea la hierba, desaparece como engullido por encanto por la tierra. Acercándose, se le encuentra en una postura increíblemente contraída, espasmódica, rigidísima”. Esta muestra repentina se produce al detectar el can al ave de manera súbita, sin haberlo conseguido de manera progresiva. La razón puede estar en un cambio de viento o en una conducción errónea durante la búsqueda. Pero el resultado siempre es espectacular. Al recibir ese estímulo olfativo potente e inesperado, el setter se ha detenido en seco y su cuerpo evidencia esa rigidez estrepitosa. A este ejemplar no le ha dado tiempo ni a estabilizarse, mucho menos a adquirir una postura normalizada de muestra. A pesar de esto, el perro apuntará con su nariz y su mirada hacia la posición en la que se encuentra el origen de todo ese olor que ha detectado.

Esta muestra repentina puede indicar varias circunstancias sobre la situación y el perro que la protagoniza. La primera nos lleva a saber que ese ejemplar cuenta con un desarrollado olfato y ha reaccionado de manera correcta ante el estímulo. Aunque hay cinólogos que también opinan que puede denotar inexperiencia en perros jóvenes a la hora de organizar la búsqueda en función del viento. Pero debemos saber que se trata de una reacción instintiva válida y funcional dentro de las razas mostradoras.

La muestra ‘normal’ en el setter inglés: flexionada y felina

Cuando un perro de esta raza cruza su galope con los efluvios de una presa, su velocidad aminora y alza la nariz al mismo tiempo que hace descender de posición su cuerpo. El objetivo es pasar desapercibido a la vista del ave o mamífero que ha detectado. Los omóplatos se hacen más visibles que nunca en esta postura relacionada con los felinos por una similitud obvia. Su avance se torna en algo sigiloso, cuidadoso, hasta cerciorarse que la presa continúa en el lugar donde intenta ocultarse.

Esto sucede a distancias siempre en función del viento y su dirección. Entonces, la inmovilidad es total, con la cola tiesa e inmóvil, siguiendo la línea de los riñones, quizá un poco arqueada, (hacia arriba). Algo que facilita al cazador intuir la dirección en la que se encuentra el animal descubierto. Es preferida en este caso la muestra en pie, erecta la cabeza, con la caña nasal horizontal o alzada, las orejas plegadas hacia atrás, solo erectas de tanto en tanto. Con liebre o con caza muy cercana, habitualmente las orejas están erectas. La mirada queda fijada en un solo punto, a pesar de que el perro no está viendo al ave, conejo o liebre.

 


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