Cuando nacen, las crías de jabalí pesan en torno a un kilo y medio. La nueva camada estará formada por 5 o 6 rayones en hembras adultas, aunque si es primeriza, la paridera estará compuesta por solo dos o tres crías tras aproximadamente tres meses y medio de gestación. Desde ese momento, siguen a su madre para alimentarse de su leche. Pero su precocidad les llevará a que, con solo cinco o seis meses ya serán capaces de sobrevivir por sí mismos. Es la etapa en la que su pelaje amarillento manchado a rayas grisáceas, que tanto les ha protegido y camuflado, pasa a teñirse de un rojizo, pasando a denominarse bermejos.
Rayones peleones
Las peleas entre animales de corta edad son tan características como necesarias. Estos cachorros entran a desarrollar su papel social, a aprender los límites y reacciones de congéneres, además de convertirse en un efectivo ejercicio para coordinar sus movimientos. Esas pugnas infantiles también forman parte del instinto de defensa de cada especie, y fomentarán sus aptitudes físicas para protegerse durante su vida e imponerse en las luchas enceladas que deberán afrontar cuando su instinto de reproducción se manifieste.





