Los jabalíes y los corzos son presas habituales de los lobos ibéricos. Mientras que los ejemplares solitarios optan por estas capturas emboscándolas en veredas, bebederos y comederos, las manadas tratan de cazar a los cochinos y a los ungulados realizando relevos para agotar a la presa.
La presencia del lobo como depredador es importante para mantener el equilibrio de los ecosistemas.
El solitario demuestra a los jóvenes lobos quién es el más fuerte
Este documento de naturaleza ha sido grabado por la cámara del naturalista Honza Horníček y publicado por la página de Facebook Wolf Westsachsen.
El objetivo capta a los seis cachorros de la manada de Výsluní, localidad del distrito de Chomutov en la región de Ústí nad Labem, República Checa. En el momento de la grabación tenían nueve semanas de edad. El territorio de caza del grupo está en los Montes Metálicos, cadena montañosa en Sajonia y la República Checa que forma la frontera entre ambos países.
Los cachorros se encuentran solos en ese momento, ya que los ejemplares adultos de la manada están de caza. El encuentro entre los depredadores y el macho no genera un enfrentamiento entre las especies. El jabalí ataca a los asustados cachorros para bañarse tranquilamente en el lodo. Los lobos evitan la lucha para no poner en peligro sus vidas.






