El año 2029 está marcado en rojo en el ministerio de Medio Ambiente de Reino Unido. A pesar de haber salido de la Unión Europea, el Gobierno británico seguirá un plan muy similar al iniciado en el continente. Se trata de una política prohibitiva sustentada en un informe muy polémico de la ECHA, que ha catalogado el plomo como sustancia muy tóxica, a pesar de que se han completado investigaciones independientes que lo desmienten.
Esta entidad, que de manera periódica publica sus informes con el único objetivo de hacer desaparecer el plomo de aparejos de pesca y de la munición de los cazadores, ha recomendado un periodo de transición hasta llegar a la prohibición total de tan solo tres años. Curiosamente, el mismo plazo revelado por el ministro inglés.
Los cazadores británicos piden más tiempo
Ante este anuncio, la Asociación Británica de Tiro y Conservación (BASC) ha emitido un comunicado con una respuesta pública contra la decisión de la Secretaria de Medio Ambiente, Emma Hardy, pidiendo que se conceda una extensión mayor, de al menos cinco años, tras haber conseguido excluir de esta futura norma prohibitiva a las armas de pequeño calibre, las carabinas de aire comprimido y las armas de tiro deportivo utilizadas en campos de tiro.






