Estos jabalíes demuestran escaso respeto por la agricultora que intenta evitar que devoren toda su huerta. No escapan hasta que la mujer se aproxima a pocos metros, y se quedan mirando un poco más lejos con la intención de regresar en cuanto la humana abandone el lugar.
Ucrania, zona peligrosa, también por los jabalíes
Más de diez jabalíes son pillados con los hocicos en la masa en el interior de las huertas de una trabajadora rural ucraniana. El país atraviesa por una situación muy complicada, no solo por la guerra contra Rusia, sino también por las pésimas consecuencias para la sociedad que está arrastrando el conflicto bélico. La pobreza y la escasez de determinados alimentos ha llevado a la población a plantar más que nunca para conseguir su propia comida. Pero la fauna silvestre se ha convertido en el peor enemigo de estos pequeños agricultores.
Esto se debe a la prohibición de la caza por la Ley Marcial en el país a raíz del comienzo de la guerra. Esto ha supuesto que poblaciones como la del jabalí se dispare hasta cifras nunca antes registradas. Y, con este aumento poblacional se incrementan, de manera exponencial, los daños que estos cochinos ocasionan en las siembras, como podemos observar en las siguientes imágenes. Los propios representantes de los cazadores reconocen que “en la actual y ya dilatada situación bélica, los aficionados a la venatoria no pueden ir al campo con un arma en la mano, y mucho menos efectuar disparos”. Esto lo explican porque si se permitiera la caza, lo podrían aprovechar enemigos camuflados para ir armados por los bosques ucranianos.
El presidente de la UTMR (Sociedad Ucraniana de Cazadores y Pescadores) ha reconocido que “incluso en tiempos de paz, para animar a los cazadores a cazar un zorro se concedía una licencia gratuita. Así que ahora hay que intentar cazar en silencio: buscaremos agujeros, pondremos trampas, atraparemos con redes. Y en cuanto acabe la guerra, habrá que empezar a cazar intensivamente”.





